miércoles, 17 de septiembre de 2008

¿Vas solo al parque? Entonces...

Liverpool

La paranoia colectiva, alimentada con ganas desde las altas esferas, acaba siempre por generar comportamientos de lo más absurdos. Cuando no leyes/normas (y si dijera directamente prohibiciones vendría a ser lo mismo) de lo más peregrinas.
Leo la semana pasada en la edición impresa del diario de difusión gratuita Metro (algo así como el 20minutos español) el siguiente titular (más o menos): "¿Vas solo al parque? Entonces eres un pervertido".
A todos nos llama la atención y lo comentamos divertidos durante la comida. Al parecer, y suponemos que por miedo a los pederastas, a partir de ahora las personas que paseen solas por un parque podrán ser interrogadas por las razones para llevar a cabo tamaño atrevimiento, y si no dan una respuesta satisfactoria, serán invitados a largarse.
No recuerdo si la nueva norma es de la ciudad o nacional (he intentado encontrar la noticia en la versión online pero no ha habido forma). Tampoco sé si se está llevando a cabo efectivamente.
Pero nos sirvió para echarnos unas risas. LLegados a este punto, no se puede hacer mucho más...
(Por cierto, el precioso parque de la foto está en Birkenhead, al otro lado del río Mersey.)

14 comentarios:

Magapola dijo...

Jajajaja, ¿y hablaba de hombre o también de mujeres? Es curioso, ¿verdad?

chicoutimi dijo...

Yo me hice la misma pregunta. Y aunque el artículo no lo especificaba, a mí me da que si me voy a un banco del parque a leer nadie me va a preguntar nada...

rinconete dijo...

Es un sistema eficaz. Es más, la policía debería detener en el acto a toda persona (hombre o mujer, da igual) que se paseara sola por un parque y que ante la pregunta ¨¿Usted viene a este parque con intenciones perversas?¨ respondiera que no. Es bien sabido que los pervertidos niegan sistematicamente su condición de tal.

Rfa. dijo...

Supongo que la cosa se complicará en Hyde Park si te pillan en los alrededores de la estatua de Peter Pan, ¿no? Tsk, tsk...
Yo tengo la fea costumbre de hacer fotos de niños cuando voy de viaje. Nada para preocuparse, porque también las hago de viejos locos. Pero más de una vez me han mirado los padres con cara de estar pensando: "¿haces fotos de mis hijos? Entonces eres un pervertido".

chicoutimi dijo...

Sí, a mí también me ha apetecido más de una vez hacer un post con niños ingleses, pero al final no me atrevo ni a echarles la foto, que eso de colgar fotos de niños en internet tiene hoy unas connotaciones muy delicadas.

NáN dijo...

Cierto, estamos locos estos romanos y colgar fotos de niños en la red da hasta cosa.

¿Quo vadis Dómine?, preguntaba un personaje en la película. Inmediatamente, una voz en off nos lo aclaraba: ¿Dónde vas señor?

Eso, ¿dónde vamos a parar?

(Rfa., yo les miro las tetas a todas las tías. También es cierto que miro a niños, viejos, perros, árboles, grietas en las paredes, etc. O sea, que soy un mirón global. ¿Pues sabes qué? No cuela, absolutamente todas me consideran un pervertido, para no hablar de esa cursilería del viejo verde. Así que por muchas fotos de viejos locos que tengas en el carrete o el disco, si tienes tres de niños desconocidos no olvides decirnos en qué cárcel estás para que te mandemos limas y fotos por Navidad).

Walter Kung Fu dijo...

Yo una vez le dí unos caramelos a una niña. Y jugué con otro en la playa. ¡Mierda!

chicoutimi dijo...

Me estoy dando cuenta de que me relaciono con una panda de pervertidos! El día que tenga hijos no os vais a acercar a ellos!

NáN dijo...

El día que tengas hijos, para librarte un ratito de ellos dejarás que tío Walter, tío Rfa. y tío NáN se los lleven al parque. Al fin y al cabo, los niños necesitan una educación seria, que una madre absorbente no sabe darles.

Aprovecho para contar otra anécdota de Sánches Ferlosio, esta vez de Rafael, el novelista. Siempre ha sido un "desastrao". A veces coincidíamos en un restaurante de menú de la Glorieta de Bilbao y solía bajar con las zapatillas de cuadros (agujereadas).

Quien lo conoce me contó que una vez estaba en El Retiro con su hija pequeña y la llamó para darle un caramelo. Alguien fue raudo a la policía, que vino a detenerle. Desde entonces se convirtió en un juego entre los dos, llamarla de lejos para ofrecerle un caramelo. La escasa rotación de los policías del parque hizo que el juego no durara mucho.

Walter Kung Fu dijo...

NáN, me encantan tus historias.

NáN dijo...

Muchas gracias, Walter, intenta recordarlas para que cuando me vaya fallando la memoria haya alguien que se las pueda contar a los numerosísimos hijos de Chicoutimi.

chicoutimi dijo...

Desde luego, una historia genial!!
Yo también soy fan de tus historias, NáN, y precisamente por eso no entiendo...¿en qué te he ofendido, que me deseas numerosísimos hijos?

NáN dijo...

ja,já. Te vi tan lanzada preveyendo tu descendencia... y tan dispuesta a defenderla de los "pervertidos" de tus amigos (me autoincluyo en el grupo de amigos), que me dije, ¡esta chica va a ser de la Obra! De ahí.

chicoutimi dijo...

'xagerao!
Ibas muy bien encaminado, sí...;-)