lunes, 29 de septiembre de 2008

La casa en la calle.

Madrid.
Madrid es una ciudad perfecta para amueblar la casa con trastos de la calle. Si uno sale a dar un paseo a la hora adecuada y tiene suerte, es muy probable que regrese cargado de tesoros. Para muestra, un botón. (click.) Esta fotografía la hice en un callejón turístico y lleno de bares. Alguien había decidido olvidar una estantería, una silla, una maleta y un ventilador. Me gusta pensar que en las bolsas de basura hay ropa que algún día fue elegante y que la maleta lleva fotos antiguas, con aire amarillo. En la pared, carteles de flamenco. Seguro que un rato después de tirar la foto, la estantería ya tenía dueño; seguro que ahora está llena de fruslerías compradas en el chino de la esquina. Y probablemente el ventilador haya aliviado la canícula de algún estudiante atrasado. Yo no me llevé nada, sólo la foto.

martes, 23 de septiembre de 2008

Visible virals (IV)

Liverpool


"6,8 millones de personas viven solas en Inglaterra. ¿Te sientes solo?"

Esta pregunta resalta uno de los rasgos quizá más característicos de nuestro tiempo, el aumento del número de personas que viven solas, y el tremendo aislamiento en el que a veces nos vemos inmersos.
Muchas empresas (en los sectores de alimentación, o turismo, por ejemplo) han pretendido dotar al término anglosajón single (único, solo, soltero) de un toque de glamour o importancia que por sí mismo el vivir solo no tiene por qué dar, y que en realidad se explica por el simple hecho de que quien vive solo no tiene a nadie a su cargo, y por tanto gasta más.
Sí, mola vivir solo porque te libras de un montón de responsabilidades y obligaciones, y puedes dejar a tus manías campar a sus anchas sin reprimirte ni dar explicaciones. Pero estás solo, para bien y para mal, para cuando quieras, y para cuando no. No mola nada, por ejemplo, ponerte malo y tener que prepararte tú el caldito y llevártelo al sofá y arroparte a ti mismo con la manta.
Por la parte que me toca, puesto que soy una de esos 6,8 millones, y ya llevaba unos años viviendo sola antes de venir a Liverpool, confieso que no me siento ni solitaria ni triste, y más aún, me gusta vivir sola. Aunque, eso sí, me gustan más los días que convivo con determinada persona...

miércoles, 17 de septiembre de 2008

¿Vas solo al parque? Entonces...

Liverpool

La paranoia colectiva, alimentada con ganas desde las altas esferas, acaba siempre por generar comportamientos de lo más absurdos. Cuando no leyes/normas (y si dijera directamente prohibiciones vendría a ser lo mismo) de lo más peregrinas.
Leo la semana pasada en la edición impresa del diario de difusión gratuita Metro (algo así como el 20minutos español) el siguiente titular (más o menos): "¿Vas solo al parque? Entonces eres un pervertido".
A todos nos llama la atención y lo comentamos divertidos durante la comida. Al parecer, y suponemos que por miedo a los pederastas, a partir de ahora las personas que paseen solas por un parque podrán ser interrogadas por las razones para llevar a cabo tamaño atrevimiento, y si no dan una respuesta satisfactoria, serán invitados a largarse.
No recuerdo si la nueva norma es de la ciudad o nacional (he intentado encontrar la noticia en la versión online pero no ha habido forma). Tampoco sé si se está llevando a cabo efectivamente.
Pero nos sirvió para echarnos unas risas. LLegados a este punto, no se puede hacer mucho más...
(Por cierto, el precioso parque de la foto está en Birkenhead, al otro lado del río Mersey.)

lunes, 15 de septiembre de 2008

Adiós a Berlín.

Berlín.
La verdad es que nunca me gustaron las despedidas. Nunca me gustaron del todo, para ser más exactos, porque tienen su parte buena, los abrazos y los besos se dan más sentidos que nunca, e incluso puedes ver a través de los ojos de los que estrujas un hermoso brillo.

Si Christopher Isherwood se despedía en su momento de un Berlín decadente y derecho a una guerra que la convertiría en ruinas, yo me voy de un Berlín que, quiero pensar, anuncia prosperidad económica en un futuro no muy lejano, y que sea ojalá manteniendo esa eterna serenidad y quietud que exuda poro por poro. Una ciudad que se ha rehecho, reciclado, repintado, pintura nueva en tantas fachadas, y no sólo por sus grafitis. Una ciudad que ha vivido separada, que ha derribado muros hace apenas veinte años, que tiene todavía muchas carencias económicas, pero de la que se puede aprender tanto que a veces uno le apetecería quedarse una vida entera.

No voy a insistir más en esta despedida, la razón es que aunque aparentemente esto podría ser el fin de uno de los chaflanes de eleganTe chaflán, las apariencias engañan, y tengo la intención de seguir hablando de ella desde Madrid. Será un chaflán de memorias, de recuerdos. Como bien comentaba Rinconete, henchido siempre de enormes frases: "podemos decir que una ciudad está hecha de recuerdos antes de estar hecha de edificios". Gracias por ese "minuto filosófico de la semana", Rinconete. Y gracias a Berlín por haberme acogido, arropado y enseñado tantas cosas, siempre aprendiendo, ese es el día cuasi perfecto, en el que algo, por mínimo que sea, ha hecho que la persona de uno no sea la misma, que mute. Mutar, ese es el quid de la cuestión.

Isherwood se despedía a su manera con un "Goodbye", yo lo voy a hacer a la mía, en mi última noche de esta etapa berlinesa, y no va a ser un adiós, así que cambiando el título del post, aunque sea ya en sueños, en recuerdos, en memorias, diré lo que creo que siempre será, un "hasta luego Berlín".

Visible virals (III)

Liverpool

"La temperatura del planeta en 1998-2007 ha sido la más cálida que se haya registrado. ¿Te preocupa?"
"Los 117.383 coches de Liverpool representan sólo el 0,017% de los 683.000.000 coches en todo el mundo. ¿Te preocupa el cambio climático mundial?"

En esta ocasión he juntado dos preguntas en un solo post, puesto que en el fondo hablan de lo mismo. Para romper el hielo, porque está visto que a algunos les cuesta sincerarse y dan muchas vueltas para contestar preguntas muy directas (...), añado mi respuesta.
Yo procuro tratar mi entorno con respeto y autoeducarme en un consumo responsable con el medio ambiente. Pero en el fondo, mi preocupación medioambiental es egoísta; me siento como una invitada en una casa que no me pertenece, por tanto no puedo hacer y deshacer a mi antojo, y de la que sé que me echarán en cuanto me convierta en una inquilina molesta. Siempre he estado convencida de que nosotros necesitamos a la naturaleza, pero ella a nosotros no tanto.

Y de postre, el súperlambanana vegetal, Supergrassbanana.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Mathew Street Festival

Liverpool

Quien piense que los chinos son los amos de la imitación se equivoca. Que venga a Liverpool la última semana de agosto y verá. La ciudad es una pequeña sucursal de Las Vegas, pero sin ruleta ni blackjack (ni tipas despampanantes ni CSI, claro).

El Mathew Street Festival, o Semana de los Beatles, empezaría imagino como un homenaje de distintos músicos a los Fab Four que tendría lugar en la calle Mathew (donde se encuentra el mítico Cavern Club), pero hoy se extiende a distintos escenarios por todo el centro de la ciudad y a multitud de artistas y grupos. Nosotros bailamos con, entre otros, The Smiths, Rolling Stones, Queen o Bowie. Y también con ese icono de los 90 que son Right Said Fred, divertidísimos y, éstos sí, los (únicos) auténticos.

Es un espectáculo curioso, porque no puedes ignorar que participas en un sucedáneo, pero tampoco puedes evitar pasártelo casi tan bien como si estuvieras ante los originales. (Supongo que cuando hay ganas de fiesta no hace falta más.)

Una cosa que me llamó positivamente la atención fue el ancho espectro de edades que se congregó. ¿A cuántas personas de más de 35-40 años se ve en los festivales y conciertos de música pop o rock en España? ¿Y rondando los 60? Aquí se notaba que eran realmente ellos, y no nosotros, los que habían crecido con los míticos.


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lunes, 8 de septiembre de 2008

Colonia Pico del Pañuelo.

Madrid.
Uno de los fenómenos que más me llama la atención de cualquier ciudad es la paulatina configuración de un barrio. En Madrid tenemos zonas con personalidades claramente diferenciadas: el barrio de los ricos, el barrio de los modernos o el barrio de los gays. Lo curioso del asunto es que, aunque los límites de estas zonas parecen precisos e inamovibles, no siempre han estado ahí. La ciudad se reinventa cada cierto tiempo como si se pusiese un vestido nuevo. Lavapiés, por ejemplo, es hoy el exótico barrio de los inmigrantes, mientras que hace apenas dos días era reducto del casticismo de zarzuela. El edificio de la foto también participa de esta dinámica metamórfica. Pertenece a un complejo llamado Colonia Pico del Pañuelo y tiene aproximadamente ochenta años. Cuando se construyó, allá por los años treinta, sólo vivían aquí funcionarios. Primero fueron los destripadores del Matadero Municipal de la acera de enfrente, y luego los grises policías de Franco. En los últimos años, la Colonia Pico del Pañuelo ha sido ocupada por inmigrantes latinoamericanos que han abierto peluquerías y bares. ¿Y mañana? Nadie sabe. Tan sólo cabe esperar que conserve ese aire de pequeño pueblo amarillo dentro de la ciudad.
NOTA: La reconstrucción de la fachada me ha quedado un poco cutre, pero aun así me gusta la sensación de arquitectura delirante que se desprende de las imperfecciones. Lamentablemente, la Colonia Pico del Pañuelo no está formada por casas que se retuercen. Podéis pinchar en la foto para verla más grande.