Mostrando entradas con la etiqueta Esquinas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Esquinas. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de abril de 2009

Aitaren etorbidea

Liverpool (más o menos)

Vale, estoy haciendo un poco de trampa (pero tampoco es la primera vez). Esta imagen, por supuesto, no es de Liverpool, es de Repélega, un barrio de Portugalete (Vizcaya).
Hoy hace 30 años que se fue una persona muy especial, y como no tengo un banco que dedicarle, le dedico este post.

El verano pasado bautizaron con su nombre una calle de Repélega, donde él fue párroco por mucho tiempo. Ya sabéis que no tengo especial estima por la iglesia católica, pero por lo que sé él fue de esos religiosos que se preocupaban por su gente. Con su esfuerzo y su constancia (y un carácter bastante peleón) contribuyó a construir la parroquia, la escuela de formación profesional y creo que también algunas viviendas en el barrio.

Para mí sería especial de cualquier forma, pero siempre me ha gustado saber que le importaban los demás, y que era un luchador.

domingo, 8 de marzo de 2009

Fracaso colectivo

En cualquier chaflán del mundo

Me vuelvo a salir un poco del tiesto -o de mi chaflán- con este post, pero me parece necesario. No es casualidad que escriba esto hoy, otro 8 de marzo, otro Día de la Mujer (uuuuh), porque las informaciones que os comento guardan estrecha relación.

Capítulo I
El viernes leo el informe de Médicos Sin Fronteras sobre sus actuaciones para ayudar a víctimas de violencia sexual. A pesar de que no es nada nuevo para mí, no puedo dejar de estremecerme en cada página. De verdad que recomiendo su lectura a todo el que quiera saber cómo sigue yendo el mundo. Si eres de los/las que piensa que el feminismo no es más que el fruto de un odio visceral hacia los hombres por parte de mujeres resentidas, no lo leas, para qué te vamos a sacar de tu pequeño mundo.

Capítulo II
Leo ayer en el desayuno que la iglesia católica brasileña ha excomulgado a la madre de una niña de 9 años y al médico que le ha practicado un aborto, después de que esta niña quedara embarazada a consecuencia de los abusos de su padrasto. ¡¡9 años!!
No tengo conocimiento de que a este tipo se le haya excomulgado también.
Al final pienso, "pues eso que ganan la madre y el médico". A mí me da vergüenza pertenecer (aunque sea sólo sobre el papel) a esta iglesia.

Capítulo III
Otro desayuno indigesto! Escucho a Javier Arenas, del Partido Popular, celebrar el día de la mujer arremetiendo contra la propuesta del comité de expertos sobre el futuro anteproyecto de ley del aborto, diciendo que el aborto es "siempre un fracaso personal" (de la mujer en cuestión, se entiende).

Conclusión nº 1: Javier Arenas, aparte de haberse ganado mi antipatía de por vida, debería leerse el informe de MSF. Y si se atreve, ir a decirle eso a la niña brasileña de 9 años embarazada de su padrasto.

Conslusión nº 2: Un aborto puede ser una tragedia personal para la mujer, pero esa tragedia no empezó en el quirófano, sino con un embarazo no deseado.

Conclusión nº 3: Cuando se produce un aborto sí tenemos que hablar de fracasos, desde luego, pero ¿de quién? Para mí es colectivo, pero antes de la mujer que aborta pondría a los responsables de nuestra educación sexual, a la propia iglesia que demoniza el uso de anticonceptivos, o a un sistema de salud y una administración en ocasiones demasiado ineficaces o lentos (o reaccionarios) como para facilitar soluciones más tempranas y menos agresivas.

Este post es mi pequeño homenaje a las mujeres, quieran ser madres o no.

lunes, 2 de junio de 2008

Visible virals (I)


Liverpool

"Las personas, de media, se enamoran 3 veces a lo largo de su vida. ¿Crees en el amor a primera vista?"

Dentro de las actividades como capital cultural, y en colaboración con la Biennal de Liverpool, la ciudad nos hace a través de Visible virals una encuesta por las calles, para conocer cómo es el liverpuliano medio.
En distintas fachadas, en diferentes calles, podemos encontrarnos mientras paseamos con una de las varias gigantescas preguntas que consituyen esta encuesta. Yo ya he localizado cerca de media docena, y he pensado que os iré haciendo la encuesta desde el blog.
Vamos a ver cómo es el chaflanero medio.
Por cierto, yo sí creo en el amor a primera vista.

jueves, 24 de abril de 2008

Defensores


Liverpool

Otra vez me salgo de la idea original del blog. O igual no.
Hablamos de ciudades, y desde nuestros cuatro pequeños chaflanes repartidos por el mundo, al final hablamos también de éste. Pero hay un montón de chaflanes que no tienen voz, o se la callan a cada palabra.

Acabo de recibir la información de esta exposición online de Sofía Moro para Amnistía Internacional, y mientras la leía sentía que no me la podía quedar para mí sola. Las historias de estas personas, y sus caras, merecen ser conocidas, porque nos redimen a todos.

No diré que en nuestras ciudades todo es perfecto, pero comparativamente somos unos privilegiados por habernos tocado vivir donde lo hacemos, porque podemos expresar lo que pensamos y sentimos con total libertad. Así que voy a invitarles a mi ciudad. Se lo debo; soy tan cobarde que probablemente nunca me atreva a comprometerme más.

lunes, 5 de noviembre de 2007

El sol sale para todos.

Madrid.
Tres, son tres, los motivos por los que me gusta esta esquina. El primero de todos es el más simple: porque tiene un cartel optimista que dice que el sol sale para todos. El segundo motivo es más complicado: la esquina me gusta porque se parece a otra esquina de un pueblo de La Mancha que se llama La Hinojosa. En esa otra esquina, la original, también hay un cartel donde pone que el sol sale para todos, y yo siempre me desvío para leerlo. ¿Y el tercer motivo? El tercer motivo es retorcido e irónico: me divierte que esta esquina tan optimista, esta esquina que promete sol para todos, sea la esquina de una licorería. Si uno mira esta foto con el pie izquierdo, podría pensar que el sol sólo sale si estás lo suficientemente borracho. Y, puestos a ser malpensados, ni eso: la licorería está cerrada a cal y canto. ¿Con qué motivo os quedáis vosotros?

sábado, 3 de noviembre de 2007

El restaurante de la esquina.

Berlín.
Si hace unos meses descubrí el café de la esquina de al lado de casa, tan importante este como nos recordaba Rinconete en su post de El bar de la calle Rodney, hace unos días le tocó al casi igual de importante restaurante de la esquina de al lado de casa.

Tan necesarios ambos, el uno para degustar un buen café, el otro para disfrutar de una cena entre amigos mientras saboreas una buena cerveza de trigo o algún estupendo vino, con la tranquilidad de que no tendrás que invertir más allá de cinco minutos para volver a casa.

Es curioso, había pasado muchas veces por delante de él sin haberme percatado de que podría ser un lugar interesante, quizás la razón es que cuando lo bordeaba siempre iba con demasiada prisa al supermercado.

Pero el otro día acabé allí entre buena gente, cervezas, estupenda comida austriaca, velas rojas, madera, mármol y un enorme, oscuro e inquietante cuadro que presidía una de las paredes. En la obra varios tertulianos bebían histriónicamente, unos de pie y otros alrededor de una mesa, en la que yacía un cerdo muerto al que no prestaban atención... glups, sí, inquietante, pero debo confesar que esa sensación junto con la de bienestar que proporcionaba el sitio hacían de él un lugar todavía más atractivo.

miércoles, 31 de octubre de 2007

This is Halloween, This is Halloween

Liverpool

Este no es el edificio más emblemático de Liverpool, ni tampoco he pasado en él momentos especiales. De hecho, no he entrado en él nunca…De hecho, no he visto a nadie entrar ni salir de él nunca.
Elegí este banco fantasma para mi primer post liverpooliano, primero, porque hace chaflán y es eleganTe, pero también porque es parte de mi paisaje cotidiano. Ésta es mi vista desde el último semáforo en el que paro antes de llegar al hospital donde trabajo.
El caso es que tenía preparada una foto luminosa y soleada de esta esquina, pero el otro día salí tarde de trabajar y lo encontré con este aspecto…Dada la proximidad de Halloween, opté por esta nueva imagen. (Aquí sí es una tradición arragaida, -y cruzo los dedos para que pase esta noche sin que aparezcan en mi puerta los pequeñecos proponiéndome trick or treat, porque tengo entendido que ahora sólo aceptan de cash para arriba.)
Aunque lo veais, este banco ya no es; pertenece a una parte de Liverpool que en realidad no existe. Esta ciudad es un puzle espacio-temporal; en su arquitectura se mezclan sin armonía alguna una ciudad que un día aspiró a ser grande y rivalizar con la capital, con otra maltratada por el desempleo y la desesperación, y con un proyecto de ciudad que pretende llegar a ser pronto un referente europeo.
Espero ser capaz de llegar a conocer bien las tres, y de saber transmitiros la curiosidad que me despierta.
Welcome to Liverpool, my friends!


lunes, 29 de octubre de 2007

El bar de la calle Rodney



Las esquinas son las partículas elementales de la ciudad. Podemos imaginar una ciudad sin monumentos, sin árboles o incluso sin veredas. Nos faltaría imaginación para pensarla sin esquinas. La ciudad es el lugar de encuentro y de intercambio por excelencia y la esquina es su paradigma.

Si a ese paradigma le agregamos un café obtenemos una institución, el café de la esquina, que por su importancia merece ser declarada Patrimonio de la Humanidad. Como las tarimas de Hyde Park, el café de la esquina inspira a los mejores oradores espontáneos. Si las esquinas son las partículas elementales de la ciudad, el café de la esquina es su núcleo esencial.

El bar de la calle Rodney es una institución secreta. Está ubicado en Buenos Aires, detrás del cementerio de la Chacarita. Mantiene el viejo techo de chapa sobre la vereda, el cartel original pintado en el vidrio y las antiguas mesas de madera. La entrada es por el elegante chaflán o la elegante ochava, como se dice acá. Es un buen lugar y está además a media cuadra de mi casa, la distancia máxima que debe separarnos de un buen café, según lo que estipula la Convención de Ginebra.

Un domingo a la noche, hace ya varios meses, me sorprendió ver allí a David Byrne subido a una mesa. Tocaba la guitarra mientras un pequeño ejército de asistentes se ocupaba de toda una serie de equipos y luces. Supe después que filmaba un videoclip con La Portuaria, el mismo grupo que había escrito hace años una canción sobre el bar.

Acabo de verlo por primera vez, se llama Hoy no le temo a la muerte, título acorde al cementerio junto al que fue filmado.