Liverpool (más o menos)
Vale, estoy haciendo un poco de trampa (pero tampoco es la primera vez). Esta imagen, por supuesto, no es de Liverpool, es de Repélega, un barrio de Portugalete (Vizcaya).
Hoy hace 30 años que se fue una persona muy especial, y como no tengo un banco que dedicarle, le dedico este post.
El verano pasado bautizaron con su nombre una calle de Repélega, donde él fue párroco por mucho tiempo. Ya sabéis que no tengo especial estima por la iglesia católica, pero por lo que sé él fue de esos religiosos que se preocupaban por su gente. Con su esfuerzo y su constancia (y un carácter bastante peleón) contribuyó a construir la parroquia, la escuela de formación profesional y creo que también algunas viviendas en el barrio.
Para mí sería especial de cualquier forma, pero siempre me ha gustado saber que le importaban los demás, y que era un luchador.
viernes, 17 de abril de 2009
Aitaren etorbidea
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Etiquetas: Esquinas, Gentes, Nostalgias
domingo, 8 de marzo de 2009
Fracaso colectivo
En cualquier chaflán del mundo
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Etiquetas: Esquinas
lunes, 2 de junio de 2008
Visible virals (I)
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Etiquetas: avistamientos, Cultura, Esquinas, Liverpool
jueves, 24 de abril de 2008
Defensores
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lunes, 5 de noviembre de 2007
El sol sale para todos.
Madrid.
Tres, son tres, los motivos por los que me gusta esta esquina. El primero de todos es el más simple: porque tiene un cartel optimista que dice que el sol sale para todos. El segundo motivo es más complicado: la esquina me gusta porque se parece a otra esquina de un pueblo de La Mancha que se llama La Hinojosa. En esa otra esquina, la original, también hay un cartel donde pone que el sol sale para todos, y yo siempre me desvío para leerlo. ¿Y el tercer motivo? El tercer motivo es retorcido e irónico: me divierte que esta esquina tan optimista, esta esquina que promete sol para todos, sea la esquina de una licorería. Si uno mira esta foto con el pie izquierdo, podría pensar que el sol sólo sale si estás lo suficientemente borracho. Y, puestos a ser malpensados, ni eso: la licorería está cerrada a cal y canto. ¿Con qué motivo os quedáis vosotros?
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sábado, 3 de noviembre de 2007
El restaurante de la esquina.
Berlín.
Si hace unos meses descubrí el café de la esquina de al lado de casa, tan importante este como nos recordaba Rinconete en su post de El bar de la calle Rodney, hace unos días le tocó al casi igual de importante restaurante de la esquina de al lado de casa.
Tan necesarios ambos, el uno para degustar un buen café, el otro para disfrutar de una cena entre amigos mientras saboreas una buena cerveza de trigo o algún estupendo vino, con la tranquilidad de que no tendrás que invertir más allá de cinco minutos para volver a casa.
Es curioso, había pasado muchas veces por delante de él sin haberme percatado de que podría ser un lugar interesante, quizás la razón es que cuando lo bordeaba siempre iba con demasiada prisa al supermercado.
Pero el otro día acabé allí entre buena gente, cervezas, estupenda comida austriaca, velas rojas, madera, mármol y un enorme, oscuro e inquietante cuadro que presidía una de las paredes. En la obra varios tertulianos bebían histriónicamente, unos de pie y otros alrededor de una mesa, en la que yacía un cerdo muerto al que no prestaban atención... glups, sí, inquietante, pero debo confesar que esa sensación junto con la de bienestar que proporcionaba el sitio hacían de él un lugar todavía más atractivo.
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miércoles, 31 de octubre de 2007
This is Halloween, This is Halloween
Aunque lo veais, este banco ya no es; pertenece a una parte de Liverpool que en realidad no existe. Esta ciudad es un puzle espacio-temporal; en su arquitectura se mezclan sin armonía alguna una ciudad que un día aspiró a ser grande y rivalizar con la capital, con otra maltratada por el desempleo y la desesperación, y con un proyecto de ciudad que pretende llegar a ser pronto un referente europeo.
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lunes, 29 de octubre de 2007
El bar de la calle Rodney
Las esquinas son las partículas elementales de la ciudad. Podemos imaginar una ciudad sin monumentos, sin árboles o incluso sin veredas. Nos faltaría imaginación para pensarla sin esquinas. La ciudad es el lugar de encuentro y de intercambio por excelencia y la esquina es su paradigma.
Si a ese paradigma le agregamos un café obtenemos una institución, el café de la esquina, que por su importancia merece ser declarada Patrimonio de la Humanidad. Como las tarimas de Hyde Park, el café de la esquina inspira a los mejores oradores espontáneos. Si las esquinas son las partículas elementales de la ciudad, el café de la esquina es su núcleo esencial.
El bar de la calle Rodney es una institución secreta. Está ubicado en Buenos Aires, detrás del cementerio de la Chacarita. Mantiene el viejo techo de chapa sobre la vereda, el cartel original pintado en el vidrio y las antiguas mesas de madera. La entrada es por el elegante chaflán o la elegante ochava, como se dice acá. Es un buen lugar y está además a media cuadra de mi casa, la distancia máxima que debe separarnos de un buen café, según lo que estipula la Convención de Ginebra.
Un domingo a la noche, hace ya varios meses, me sorprendió ver allí a David Byrne subido a una mesa. Tocaba la guitarra mientras un pequeño ejército de asistentes se ocupaba de toda una serie de equipos y luces. Supe después que filmaba un videoclip con La Portuaria, el mismo grupo que había escrito hace años una canción sobre el bar.
Acabo de verlo por primera vez, se llama Hoy no le temo a la muerte, título acorde al cementerio junto al que fue filmado.
a las
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