domingo, 8 de marzo de 2009

Fracaso colectivo

En cualquier chaflán del mundo

Me vuelvo a salir un poco del tiesto -o de mi chaflán- con este post, pero me parece necesario. No es casualidad que escriba esto hoy, otro 8 de marzo, otro Día de la Mujer (uuuuh), porque las informaciones que os comento guardan estrecha relación.

Capítulo I
El viernes leo el informe de Médicos Sin Fronteras sobre sus actuaciones para ayudar a víctimas de violencia sexual. A pesar de que no es nada nuevo para mí, no puedo dejar de estremecerme en cada página. De verdad que recomiendo su lectura a todo el que quiera saber cómo sigue yendo el mundo. Si eres de los/las que piensa que el feminismo no es más que el fruto de un odio visceral hacia los hombres por parte de mujeres resentidas, no lo leas, para qué te vamos a sacar de tu pequeño mundo.

Capítulo II
Leo ayer en el desayuno que la iglesia católica brasileña ha excomulgado a la madre de una niña de 9 años y al médico que le ha practicado un aborto, después de que esta niña quedara embarazada a consecuencia de los abusos de su padrasto. ¡¡9 años!!
No tengo conocimiento de que a este tipo se le haya excomulgado también.
Al final pienso, "pues eso que ganan la madre y el médico". A mí me da vergüenza pertenecer (aunque sea sólo sobre el papel) a esta iglesia.

Capítulo III
Otro desayuno indigesto! Escucho a Javier Arenas, del Partido Popular, celebrar el día de la mujer arremetiendo contra la propuesta del comité de expertos sobre el futuro anteproyecto de ley del aborto, diciendo que el aborto es "siempre un fracaso personal" (de la mujer en cuestión, se entiende).

Conclusión nº 1: Javier Arenas, aparte de haberse ganado mi antipatía de por vida, debería leerse el informe de MSF. Y si se atreve, ir a decirle eso a la niña brasileña de 9 años embarazada de su padrasto.

Conslusión nº 2: Un aborto puede ser una tragedia personal para la mujer, pero esa tragedia no empezó en el quirófano, sino con un embarazo no deseado.

Conclusión nº 3: Cuando se produce un aborto sí tenemos que hablar de fracasos, desde luego, pero ¿de quién? Para mí es colectivo, pero antes de la mujer que aborta pondría a los responsables de nuestra educación sexual, a la propia iglesia que demoniza el uso de anticonceptivos, o a un sistema de salud y una administración en ocasiones demasiado ineficaces o lentos (o reaccionarios) como para facilitar soluciones más tempranas y menos agresivas.

Este post es mi pequeño homenaje a las mujeres, quieran ser madres o no.

8 comentarios:

Rfa. dijo...

El tuyo, Chicoutimi, me parece un homenaje mucho más apropiado que el del Osservatore, que celebró el Día de la Mujer con un elogio de la lavadora. Ni píldoras anticonceptivas, ni curro fuera de casa, ni na de na: la verdadera libertad llegó cuando fue posible liberarse de la colada. Y la cosa no queda ahí: al parecer, estrenar sábanas limpias dos veces a la semana es una experiencia mística. Si Santa Teresa viviese todavía, me temo que anunciaría detergente con los payasos de Micolor.

Magapola dijo...

El aborto no es un fracaso, el fracaso puede venir más bien por no abortar a tiempo. De hecho el aborto en sí es realmente un éxito. Cada uno que sea responsble de sus historias. La que sí ha fracasado es la Iglesia y las religiones demoníacas com ella, en decadencia como nunca.

enredadera dijo...

La Iglasia en decadencia... hmmmm... tengo mis dudas. Desde luego, si éstos con los que a diario nos deleita son sus coletazos finales, vaya coletazos. Pero por desgracia, aún tiene poder para dominar y regir las vidas de tantos (y sobre todo, de tantas...). Se sigue erigiendo en referente moral, y tantos y tantas tragan aún...Por lo demás, en fin. Que aún tengamos que oír a diario entre jóvenes intelectualmente capaces y suficientemente informados que eso del sexismo está pasasdo de moda, y que las víctimas de violencia "algo habrán hecho"... ¿resistencia a la pérdida de poder y privilegios? ¿Misoginia de la de siempre, ahora levemente más sofisticada? ¿Simple estupidez?

rinconete dijo...

Si lo hombres pudieran quedar embarazados, el aborto sería un sacramento.

chicoutimi dijo...

Rinconete, me ha encantado tu frase. Qué grande!

Efectivamente, uno de los grandes problemas de las relacione iglesia-mujeres es la ausencia total de éstas en aquella. La Iglesia en realidad no sabe qué es una mujer, atendiendo a los referentes femeninos que ofrece: esclavas (del hombre, o de Dios, que viene a ser lo mismo), personificadas en vírgenes y santas varias (y atención a los caminos para llegar a la santidad), o putas (Magdalenas, Dalilas, etc.) En fin.

Enredadera, no podría darte el nombre de uno solo de mis amigos y compañeros varones, de cuya inteligencia y valía no dudo, que habiéndose pronunciado sobre el tema no haya mostrado (más o menos claramente) que el feminismo les parece victimismo, o que por ejemplo las leyes de paridad son injustas.
No sé cuál es la causa, pero pienso que cuando estás en el grupo que goza los privilegios es muy difícil percibir las injusticias.

Rfa, me has dejado a cuadros. El Osservatore pertenece también a Berlusconi? Porque le pegaría...

AmiJulio dijo...

uy, aquí me has dao.......
no tengo mucha opinión al respecto, como bien dices estoy en el grupo de los" que gozan los privilegios" (supongo que te referirás a mear de pié) , lo único que puedo pensar es que cada vez más, sois esclavas de vuestra propia liberación.
(me he pasado?)
(este es un comentario a los comentarios, no al post, del que evidentemente estoy bastante de acuerdo)

enredadera dijo...

Esclavas de vuestra propia liberación... Dudosa paradoja, que requiere, al menos, un poco de desarrollo ¿no?
Por lo demás, aún conserváis unos cuantos más privilegios, aparte de mear de pie: lógico, teniendo en cuenta que los procesos históricos no se revierten así como así, y que quienes han tenido el poder no lo sueltan fácilmente. Es más: el orden social está tan naturalizado que ni sois siempre conscientes de tenerlo. Pero vaya si ese poder existe y hay quienes se agarran a él, caiga quien caiga. Y si no que se lo digan a las muertas de todos los días. Como dice Marcela Lagarde, antropóloga y disputada mexicana, que acuñó el término "feminicido": para no haber en el mundo una guerra declarada contra las mujeres, el número de muertas es demasiado elevado... ¿Alguien tan ingenuo que no caiga en la cuenta que eso algo tiene que ver con eler y los privilegios?

enredadera dijo...

jeje, el poder y los privilegios, quería decir...