jueves, 17 de abril de 2008

Metropolitan Cathedral


Liverpool

Liverpool tiene dos catedrales, la anglicana y la católica (también llamada metropolitana), que están unidas por una calle de oportuno nombre, Hope Street. Las dos son bastante imponentes, en estilos muy distintos, y merecen la pena ser visitadas cuando se viene a Liverpool. Además, se da el caso curioso de que la anglicana fue proyectada por un católico, y la católica por un anglicano. Viva la armonía entre confesiones!


La catedral católica es más moderna y llama la atención por su poca ortodoxia; se llama Iglesia de Cristo Rey, y de hecho su forma recuerda a una corona. Yo no sé mucho de arte, pero hasta donde alcanza mi conocimiento, las catedrales suelen tener planta de cruz. Ésta no; también es redonda por dentro, como si en lugar de celebrar el sacrificio de Cristo hubieran preferido celebrar su triunfo. Eso suena bastante positivo, si no fuera porque dentro la catedral cuenta con algunas capillas e imágenes que dan un poco de miedo, siguiendo esa tendencia católica de educar a los fieles en el temor de Dios.

Si venís a visitarla algún día, fijaos en la serie de estatuas colocadas en las paredes, que constituyen un Vía Crucis que pone los pelos de punta, pues todos los personajes parecen esqueletos vivientes.

Con independencia de la confesión (o aconfesión) de cada uno, es un lugar que merece la pena conocer.

8 comentarios:

LAPOR dijo...

pega la antorcha olímpica en lo alto... Sí, un poco de miedito sí que da, y me recuerda al capítulo en el que Lisa (Simpsons) elige religión e iglesia, un puntazo. Pues tenía pensado hacer visita a Liverpool, no tanto por hacer "the tour of cathedrals", sino por por el tema capital de la cultura, qué se cuece?

Rfa. dijo...

A mí me gustan tanto las iglesias de planta redonda como las iconografías truculentas. Pero lo que más me gusta del mundo mundial es que se sigan experimentando soluciones para los mismos edificios que llevan levantándose desde el año de la Tana. En Murcia, donde crecí, hay una iglesia de barrio dedicada a San Francisco Javier que me pirra por su estilo moderno. Por desgracia para mi, que algún día arderé en el infierno, no suelo frecuentarlas demasiado.

chicoutimi dijo...

Lapor, los eventos más destacados en estas semanas están normalmente relacionados con las artes plásticas y el teatro. A partir del verano habrá más música, y el hito (especialmente para los locales) será The Liverpool Sound el 1 de junio en Anfield, en el que participa Paul McCartney, y para el que parece que se van a sacar algunas entradas más (pero habrá que estar al tanto, porque volarán). De momento no sé quién más toca ese día, pero lo anuncian grande.
En www.liverpool08.com se puede descargar el programa completo del año cultural, así puedes organizarte el viaje en las fechas que más te atraigan. ;-)

Rfa, yo conocía también iglesias modernas (por supuesto la que nombras!), pero nunca -creo- había visto una catedral construida en este siglo, salvo por la Sagrada Familia. Y otra cosa: muchos que van a las iglesias arderán en el infierno con nosotros. Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

NáN dijo...

Lamento comunicaros que solo los creyentes arderán en el infierno. Los no creyentes desaparecemos (¡qué listos!).

Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

Con respecto a ls iglesia, "un poco de miedito" no: terror me dan esas escalinatas con las banderolas prochinas de color morado y esas espinas verticales sobre el edificio.

No sé si lo he contado alguna vez, pero de muy pequeñito, un día a la semana en el colegio de los Maristas teníamos una "clase" llamada Florilegio de Martirio. Nos contaban siempre las torturas que los rojos habían hecho a los curas, monjes y monjas (a veces, pocas pero eran mi alegría, el martirio de una santa de los tiempos romanos, con cortes de tetas, vientre, etc.).

Historias como esta:
-¿Abjuras de Dios?
-¡No, nunca!
Abrían un ataud con un muerto reciente y ponían al cura boca a boca con el muerto, cerrando el ataud. A las doce horas, lo abrían y repetían la pregunta, con el mismo resultado. Hasta que por fin, una vez que lo sacaron muchos gusanos del muerto se habían abierto camino en su piel, dijo que no abjuraba y murió.

Muchos años después me he preguntado qué le importa a un no creyente que el otro abjure. Al revés sería más lógico.

Bueno, pues me parece que en ese edificio me harían algo parecido. ¿Será por eso que nunca veo pelis de miedo?

chicoutimi dijo...

Para no faltar a la verdad, Nán, tengo que decir que las banderolas están por toda la ciudad, son las que anuncian la capitalidad cultural.
Y me ha encantado tu historia del Florilegio de Martirio. Con un nombre así, no podía ser nada bueno! :-DD
Afortunadamente, dentro de la catedral no te someten a esa tortura. Y la primera sensación que se siente al entrar es que es bonita y distinta. Luego te encuentras el vía crucis, y te pasmas, eso sí, pero te tienes que fijar. La primera vez que entré, de hecho, no lo vi.

chicoutimi dijo...

Ahora mismo, desde mi ventana, diviso la cúpula de la catedral. Está iluminada, y se aprecian las vidrieras. Ahora sí que parece una corona, con gemas incluidas. Creedme que es una imagen bonita.
Aunque también tiene cierto aire de OVNI...
Buenas noches.

rinconete dijo...

Siempre me pareció extraña la propensión de la iglesia católica hacia la sangre y el martirio.

Si los romanos en lugar de crucificar a los reos hubieran optado por decapitarlos, hoy los católicos se pasearían con una cabeza colgada del cuello.

Verónica Martínez dijo...

La verdad es que es una catedral única. La visité hace una semana y cuando entras en ella y ves esas luces de color azul, no sabes si estas en una iglesia o en un pub.