Buenos Aires
Al Gore tiene razón, el mundo va camino a su perdición. Día a día podemos observar nuevos cambios, alertas inminentes. Sin ir más lejos, ya casi no se consigue helado de pistacho, un clásico de las heladerías hasta no hace mucho. El servicio meteorológico, antaño una autoridad indiscutible, hoy nos inspira la misma confianza que un telemarketer intentando vendernos un tiempo compartido o una tostadora. Ya no hay invierno nos dice el taxista y por una vez, le creemos.
La catástrofe es inminente. Los signos son inequívocos, basta con caminar por la calle. Desde hace varios días Buenos Aires se ha transformado en una gran nube de humo. Ya no se consigue colirio en las farmacias y los más avezados han empezado a stockear barbijos. La causa de la calamidad es clara, por decirlo de alguna manera. Miles de hectáreas de pasto quemado. Las razones de esa quema no son tan claras y varían de acuerdo al interlocutor elegido. El taxista sostiene que la quema es tan vieja como el campo y que este año falló el viento (este es uno de los pocos lugares del mundo en donde el viento puede fallar). El vendedor de diarios argumenta que los responsables son los mismos dirigentes rurales que pararon el país hace unas semanas mientras que los más imaginativos pregonan que es una operación encubierta del gobierno para culpar a los dirigentes rurales y algunos místicos consideran que todo esto no es más que el justo castigo de Dios por vaya uno a saber que actos lujuriosos y esperan con aprensión la lluvia de fuego y nuestra inmediata transformación en estatuas de sal.
Aunque quien sabe, tal vez Al Gore, el taxista y los místicos estén equivocados y la razón, el verdadero sentido de todo esto haya que buscarlo en los incombustibles Plateros:
Cuando una llama encantadora muere,
el humo entra a tus ojos.
El humo entra en tus ojos.
sábado, 26 de abril de 2008
Humo
a las
2:49
16
comentarios
Etiquetas: Buenos Aires
jueves, 24 de abril de 2008
Defensores
a las
19:31
4
comentarios
lunes, 21 de abril de 2008
El vendedor de regaliz.
Madrid.
En Madrid apenas queda venta ambulante. Creo que la Real Academia de la Lengua debería tomar cartas en el asunto, porque palabras como "buhonero" o "mercachifle" son demasiado bonitas como para que la gente no las utilice. A día de hoy, en la calle sólo se venden películas falsas, collares de lucecitas y pañuelos palestinos para los pijos. Si uno quiere vendedores ruidosos, de ésos que anuncian su mercancía y no se esconden de la autoridad, entonces tiene que irse al Rastro. El Rastro es un mercado dominical que se extiende por el barrio más incómodo de la ciudad, un verdadero sindiós de cuestas imposibles. Cuando yo vine a vivir a Madrid, alguien me prometió que aquí podría regatear los precios y volver a casa con una ganga debajo del brazo. Era mentira, pero no me importa. De vez en cuando salgo a pasear por los callejones donde todavía extienden alfombras de objetos disparatados, y hago fotos como ésta, de los vendedores de regaliz. Ya quedan pocos personajes como éste, tan dignos en su sencillez, y hay que valorarlos.
Esta historia continúa (o comienza, no lo tengo muy claro) en otro blog, Sindrogámico.
a las
16:14
5
comentarios
Etiquetas: Madrid
jueves, 17 de abril de 2008
Metropolitan Cathedral
a las
12:11
8
comentarios
domingo, 6 de abril de 2008
Fiesta del espacio.
Berlín.
¿Dónde podrías asistir en la Tierra a una fiesta del espacio, con aliens y robots, en una atmósfera de buen rollo y carente de prejuicios, en un sitio chulísimo al lado de un gran río en el centro de una gran ciudad, pagando por entrar seis euros y si vas disfrazado tres, con buena música y gente con ganas de bailar y pasarlo bien?, pues por ejemplo ayer en Berlín. Esta ciudad es difícil de creer. La voy a echar muchísimo de menos.
a las
16:00
6
comentarios
Etiquetas: Berlín
martes, 1 de abril de 2008
Losing my religion
Liverpool
Leyendo una estupenda revisión de la discografía de R.E.M. con motivo de su último disco, "Accelerate", me ha venido a la cabeza un anuncio que ponían aquí en televisión hace unos meses. Es de un programa de radio de la BBC 2 conducido por un tipo polifacético llamado Russell Brand, que aquí al parecer es bastante conocido (aunque no por mí, he de confesar). Como el anuncio me gustaba mucho, hoy lo comparto con vosotros.
a las
11:07
4
comentarios
Etiquetas: Liverpool, Televisión